Muebles a medida: la tradición de lo artesanal

De todos es sabido que la madera aporta siempre un toque de calidad en cualquier tipo de vivienda: ya sea el apartamento más innovador de la zona o una casa rural alejada de la gran urbe unos muebles de madera siempre otorgan una distinción que ningún mueble de cualquier otro material puede dar. Y de entre los muebles de madera, el rey es sin lugar a dudas el armario.

¿Quién no recuerda ese gran armario de madera, noble y con alma propia que veíamos cada vez que visitábamos a los abuelos en el pueblo? Esta grandiosidad ya no se consigue hoy día con los típicos armarios fabricados en serie, sin personalidad alguna. El acabado más artesanal se ha perdido en su mayor parte, y si los protagonistas de Las crónicas de Narnia hubieran entrado a ese mágico mundo por un armario de los de hoy en día sin duda en vez de encontrar al magnífico león Aslan se habrían encontrado con un ratón… o algo peor.

Por fortuna aún quedan armarios de los de antes adaptados a los tiempos modernos. Armarios para la vida cotidiana pero con una pizca de alma y distinción que no se puede conseguir con un mueble fabricado junto a otros mil gemelos idénticos. Sin embargo, además de para poder diferenciar nuestra decoración de la del resto y de poder aportar un toque de vida extra a nuestro hogar, ¿por qué deberíamos optar por un armario a medida en vez de por uno “de serie”?

Espacios idóneos para un mueble a medida

En primer lugar y por supuesto, un armario a medida nos permite aprovechar todo el espacio disponible que le queramos dedicar al mismo. Los armarios convencionales suelen venir con unas medidas muy estándar y ofrecen poca variedad. Esto nos puede dar problemas tanto por exceso como por defecto: un armario excesivamente ancho para nuestra pared, o con demasiado fondo puede obligarnos a replantear la estructura de la habitación o directamente a eliminar algún otro mueble para hacer sitio al armario; por el contrario, si disponemos de más pared que armario estaremos obligados a “rellenar” el hueco. Si es que esto es posible, ya que en ocasiones el hueco a rellenar es demasiado angosto como para poder poner nada sin que parezca encajonado. Este efecto es mayor en habitaciones muy grandes o muy pequeñas, por supuesto.

Por otro lado tenemos la altura. Olvídate de buscar diferentes alturas en los armarios de serie. Todos van a tener esencialmente la misma. Sin embargo existen habitaciones abuhardilladas o con techos bajos en los que sudarás tinta para poder encajar un armario de serie, y señoriales casas de construcción antigua con majestuosos techos para los que el metro ochenta de los armarios convencionales se queda corto. En este tipo de espacios o tiras por lo “cutre” con parches o consigues un señor armario que aproveche las características de la habitación.

Por último queda el aprovechamiento de los espacios residuales. Una vez tenemos nuestra habitación a medida puede que queramos aprovechar algún hueco que tengamos en la cocina o en el trastero. En ese hueco de 30 centímetros de ancho que tienes en el desván cabría perfectamente un escobero o una pequeña alacena, pero te deseo mucha suerte si quieres buscar una con el tamaño perfecto a tus intereses. En la esquina de la cocina se pueden por ejemplo instalar unos pequeños armarios con cajoneras para que el acceso a los utensilios sea cómodo aprovechando el espacio al 100%. Y es que la mayor ventaja que tienen los armarios a medida, además de su porte y elegancia, es que el espacio se aprovecha por completo. Y al precio al que está el metro cuadrado de construcción hoy día aprovechar hasta el último centímetro no es un lujo, sino una necesidad.